Tal como está constituido desde su inicio el Consorcio Ibiza Patrimonio de la Humanidad, es la Junta Rectora (por mayoría) el máximo órgano decisorio, el núcleo donde se toman las decisiones sobre cualquier cosa que atañe al mismo, es decir; en otras palabras, los políticos de turno deciden sobre el cómo, el cuando y lo más importante, el cuanto… si a esa variable le añadimos otras como mayorías absolutas o pactos contra natura, el panorama es exactamente el que ahora mismo tenemos en Ibiza con el Consorcio Ibiza Patrimonio de la Humanidad.
La Participación ciudadana en estos momentos es absolutamente irrelevante, yo añadiría que incluso despreciada; ya que no se entiende que tratándose de nuestra herencia más importante, de su futuro, seamos precisamente los paganos los que no tengamos absolutamente ni voz ni voto en todo el proceso de toma de decisiones.
Para mí este es el quid de la cuestión. Pasan los años, pasan los políticos de uno u otro bando, pero misteriosamente se mantienen los mismos vicios, las mismas costumbres; nada cambia y se siguen manteniendo e incluso fomentando los mismos errores sine die… es lo que tiene disparar con pólvora de rey, y además sin que nadie tenga acceso a nada de lo que se cuece dentro… como si fuese una secta… o el cortijo particular del gobernante de turno.
A estas alturas, la única solución para poder revertir esta solución que de perpetuarse abocará al Consorcio a su inevitable desaparición, la única solución digo pasa por crear de manera urgente una comisión mixta, comisión de expertos o consejo de participación ciudadana, que regule, controle, opine y proponga actuaciones en el ámbito de la declaración de Patrimonio de la Humanidad, es decir, en el ámbito de los elementos incluidos en la misma.
¿Cómo se conformaría dicha comisión?… bien, no debería ser muy difícil pensar en un órganos donde estuviesen representados varios técnicos de las administraciones locales del ámbito del urbanismo, patrimonio, etc; unidos a representantes de diversas asociaciones como el Institut d’Estudis Eivissencs, grupos ecologistas, un representante de los municipios donde se ubiquen los elementos incluidos en la declaración, y personas de reconocido prestigio a nivel local que tengan experiencia en los temas a tratar.
En resumidas cuentas, un grupo de personas que discutirían la viabilidad de los proyectos propuestos por la Junta Rectora, y manifestarían en caso que fuese menester su disconformidad sobre algún aspecto de dichos proyectos; pero que además tendrían la potestad para elevar a la Junta Rectora sugerencias ya sean puntuales o en forma de proyectos alternativos.
Si algunos de vosotros habéis llegado hasta aquí, os daréis perfecta cuenta de una cosa: es imposible y totalmente inviable seguir como hasta ahora, manteniendo y promoviendo mediante los políticos de turno el control absoluto (y opaco) sobre destino de nuestro patrimonio y de los ingentes fondos que se dilapidan en su nombre.
Crear dicha comisión en el seno del Consorcio Ibiza Patrimonio de la Humanidad sería beneficioso para todos; para los políticos porque así tendrán más ayuda a la hora de tomar las decisiones, y para nosotros mismos porque nos sentiremos participes de las tomas de decisiones y podremos aportar nuestro granito de arena. Eso que llaman por ahí promover la participación ciudadana.
P.D. Si, Lourdes, ya se que hace tiempo hablasteis algo parecido en el Consorcio, pero miedo da pensar como querías formar tú precisamente dicha comisión… con dos o tres técnicos de la casa, que lógicamente firmarían, aprobarían o sugerirían lo que a ti te viniese en gana (algo así como la Ponencia Técnica del Pepri, no?). No Lourdes y compañía, este es otro modelo, más participativo y transparente.
¿Vosotros que opináis?
Saludos